Botiquín básico para la casa: qué tener y qué no
Un buen botiquín no es el más lleno: es el que tiene lo correcto, vigente y a mano cuando alguien se corta un domingo a las once de la noche.
El botiquín de la mayoría de las casas chilenas es una caja de zapatos con pastillas sueltas, una venda de hace cinco años y un frasco sin etiqueta que nadie se atreve a botar. Sirve para poco y, en algunos casos, es derechamente peligroso.
Ordenarlo toma una tarde y evita la salida a las once de la noche a buscar una farmacia de turno por algo que debería haber estado en el mueble del baño.
Curaciones: lo que se usa de verdad
Esta es la parte que se ocupa. La mayoría de las emergencias domésticas son cortes, raspones y quemaduras chicas.
- Gasas estériles en varios tamaños. No uses algodón directo sobre una herida abierta: las fibras se pegan.
- Apósitos adhesivos (parches curita) surtidos.
- Vendas elásticas y de gasa.
- Tela adhesiva o esparadrapo hipoalergénico.
- Suero fisiológico en ampollas o frasco, para lavar heridas y también los ojos.
- Antiséptico: povidona yodada o clorhexidina. El alcohol sirve para desinfectar instrumentos y la piel sana, no para verterlo dentro de una herida abierta.
- Guantes desechables. Se olvidan siempre y son la primera barrera de protección para quien atiende.
- Tijeras de punta roma y pinzas.
- Termómetro digital. Los de mercurio están fuera de uso, y con razón: si se rompe uno, el problema pasa a ser toxicológico.
Medicamentos de venta libre
Acá conviene ser corto y deliberado. Un botiquín no es una farmacia en miniatura.
- Analgésico y antipirético (paracetamol es el habitual), en presentación adulto y pediátrica si hay niños en casa.
- Antiinflamatorio de venta libre, como ibuprofeno, cuando tu médico no lo haya contraindicado.
- Sales de rehidratación oral. Subvaloradas y muy útiles: en una diarrea o vómitos, la deshidratación es el riesgo real, sobre todo en niños y adultos mayores.
- Antihistamínico para reacciones alérgicas leves.
- Antiácido.
- Crema para quemaduras leves y crema con corticoide suave para picaduras e irritaciones, si tu médico te la ha recomendado antes.
Dos advertencias que no son de trámite:
El paracetamol está escondido en muchos productos. Casi todos los antigripales combinados lo llevan. Si tomas el antigripal y además un paracetamol "porque me duele la cabeza", puedes pasarte de la dosis diaria segura sin darte cuenta. La sobredosis de paracetamol daña el hígado y no avisa con síntomas al principio. Lee siempre la composición, no el nombre comercial.
No guardes antibióticos "por si acaso". Sobras de un tratamiento anterior no sirven: la dosis está incompleta, el antibiótico puede no corresponder a esa infección, y automedicarse alimenta la resistencia bacteriana. Si te sobró, llévalo a un punto de recepción de medicamentos.
Información: la parte que nadie arma
Es lo más barato del botiquín y lo más útil en una urgencia. Una hoja plastificada pegada dentro de la tapa con:
- Alergias de cada integrante de la casa, en grande.
- Medicamentos que toma cada uno, con dosis.
- Enfermedades crónicas relevantes.
- Teléfonos: SAMU 131, CITUC (intoxicaciones) +56 2 2635 3800, Salud Responde 600 360 7777, el médico tratante y un contacto familiar.
- Grupo sanguíneo, si lo saben.
- La dirección exacta de la casa. Parece innecesario hasta que alguien en pánico tiene que dictarla por teléfono.
Dónde guardarlo
No en el baño. Es el peor lugar de la casa para los medicamentos: la humedad y los cambios de temperatura de la ducha degradan los principios activos. Un mueble en un dormitorio o pasillo, seco y fresco, es mejor.
Fuera del alcance de los niños, en alto y con cierre si es posible. La intoxicación medicamentosa infantil casi siempre ocurre en la propia casa y con medicamentos de la familia.
En un lugar que todos conozcan. Un botiquín perfecto que solo una persona sabe dónde está, no sirve.
Mantenimiento: dos veces al año
Aprovecha un cambio de hora o el inicio de vacaciones:
- Revisa vencimientos y saca lo vencido.
- Descarta lo que perdió etiqueta. Si no sabes con certeza qué es, no lo tomes ni se lo des a nadie. Sin excepciones.
- Repón lo que se acabó. El botiquín falla el día que necesitas la gasa que se usó hace tres meses y nadie repuso.
- Actualiza la hoja de información: los medicamentos y las dosis cambian.
Cómo desechar lo vencido
Los medicamentos vencidos no van al basurero ni al inodoro. Contaminan agua y suelo, y en la basura quedan al alcance de niños y animales.
Muchas farmacias y establecimientos de salud tienen puntos de recepción de medicamentos en desuso. Pregunta en la farmacia donde compras habitualmente o en tu CESFAM cuál es el punto más cercano.
Lo que no debe estar en tu botiquín
- Antibióticos sobrantes de tratamientos anteriores.
- Medicamentos recetados a otra persona. Que a tu hermana le haya servido no significa nada para ti.
- Envases sin etiqueta.
- Termómetros de mercurio.
- Medicamentos vencidos, incluso "por poquito".
- Jeringas sin una indicación específica que las justifique.
Y si el botiquín no alcanza, ahí sí corresponde salir. Puedes buscar la farmacia de turno más cercana o revisar antes cómo funcionan los turnos para no perder el viaje.